QUÉDATE EN CASA…

Quédate en casa, que nosotros te dejamos sin trabajo y llevamos tu empresa a la quiebra, esa que te costó tanto crear y tantos años hacer crecer.  Que nosotros decidimos por ti. Por ejemplo, a qué hora puedes salir y en qué condiciones.

Quédate en casa, aunque no tengas dinero para comprar comida. Aunque a tu madre le queden pocos años de vida y te necesite. Y no veas a tus nietos para evitar que te contagien, aunque hayamos dejado morir a miles de mayores como tú en residencias y hospitales.

Quédate en casa, pero sigue pagando los impuestos aún cuando no generes ingresos. Mientras nosotros dejamos libres a los presos de cuello blanco como a uribito y a los paramilitares.

Quédate en casa, mientras nosotros reventamos la economía y creamos un país de narcos y pobres crónicos, porque si sales a la  calle corres el riesgo de morir de una gripe, aunque tan solo represente el dos por ciento de mortalidad.

Quédate en casa, porque así podremos ejecutar nuestro plan sin escuchar a la gente protestar. Y así te podremos controlar mejor con nuestros dispositivos aéreos, aunque pienses que se trata de naves espaciales procedentes de otros planetas.

Quédate en casa y así podremos continuar con nuestra agenda mundial sin interferencias. Y nosotros te dejamos una lista de entretenimiento virtual para que no te hagas preguntas sobre la nueva normalidad.

Quédate en casa, que nosotros estamos trabajando duro para asegurarnos de que cada día estés más alejado de tus vínculos afectivos. Pero ojo con lo que haces, porque tus vecinos también actúan como policías.

Quédate en casa, pero ojo con lo que escribes en internet, porque el Gran Hermano te vigila. Y no te expongas a la luz solar, ni a los gérmenes… así terminamos de destruir tu sistema inmunitario.

Quédate en casa hablando por teléfono, mientras nosotros escuchamos tus llamadas y nos acercamos cada vez más al plan perfecto. Y en el caso de que salgas a la calle, lleva siempre puesta una mascarilla, para generar separación, no inmunidad.

Quédate en casa, aléjate de todo lo que te hace humano, así nuestra interferencia será más sutil y no encontrarás culpables, que así vamos estudiando tu comportamiento cuando esto sea la norma.

Quédate en casa, como cuando el régimen fascista daba órdenes y la gente cumplía. Solo que ellos lo hacían con armas, nosotros con tu miedo. Y no pelees por tus derechos como ciudadano ni por tu familia; te queremos dócil, no rebelde; lobotomizado, no crítico; siervo, no libre.

Quédate en casa, sin sueldo, sin vacaciones, sin viajes, sin futuro, sin escuela, pero en la compañía de Netflix y Sálvame. Mientras seguimos gestionando la dictadura con tu ignorancia.

Quédate en casa y repite este mensaje una y otra vez a los otros. Y repítelo a otros, para que estos a su vez lo repitan a otra gente. Porque de tanto repetirlo, te lo vas a terminar creyendo. No por dos meses o un año, sino por el resto de tu vida.

Entérate, no te queremos sano, te queremos esclavo. Así que haznos caso y quédate en casa.

Fuente: Alerta digital

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